sábado, 17 de noviembre de 2012

Juan de Jerusalén (el profeta)

El otro día, para ser exactos el martes 13, el canal de Youtube Mundodesconocido, al que estoy suscrito, subió un vídeo-programa que hablaba de Juan de Jerusalén y sus sorprendentes profecías. 

Me sorprendió tanto la exactitud que tienen estas profecías, que decidí buscar más información sobre este tema.

Además aprovecho y allano el terreno para en un futuro dedicar más entradas a estos temas.





Juan de Jerusalén, nació el año 1042, en los alrededores de Vezelay (Francia). Fue miembro de la Orden de las profecías. Falleció en el 1119, a la edad de 77 años. 


En un manuscrito anónimo descubierto en Rusia, que data del siglo XIV, califica a Juan de Jesusalén de "prudente entre los prudentes, santo entre los santos y que sabía leer y escuchar el cielo". Solía retirarse frecuentemente al desierto para rezar y meditar, y que estaba en la frontera entre el cielo y la Tierra.

En el transcurso de la Segunda Guerra Mundial, en 1941, fueron halladas por la S.S. en una sinagoga de Varsovia. Desaparecieron nuevamente, hasta que fueron redescubiertas en los archivos secretos de la KG B Soviética.

Texto extraído de aquí. Adaptado para esta entrada.

Como en mi blog la mayoría de las veces hablo de la naturaleza, he seleccionado las profecías que tengan algo que ver con la misma. Ninguna tiene desperdicio, si quieren ahondar más en este tema miren los enlaces que dejo al final del post.

Cuando empiece el año mil que sigue al año mil, el hombre comerciará con todo; todas las cosas tendrán precio, el árbol, el agua y el animal; nada más será realmente dado y todo será vendido. Pero el hombre entonces no valdrá más que su peso en carne; se comerciará con su cuerpo como los canales de ganado; tomarán su ojo y su corazón; nada será sagrado, ni su vida ni su alma; se disputarán sus despojos y su sangre como si se tratara de una carroña.

Cuando empiece el año mil que sigue al año mil, el hombre habrá cambiado la faz de la tierra; se proclamará el señor y el soberano de los bosques y de las manadas; habrá surcado el sol y el cielo y trazará caminos en los ríos y en los mares. Pero la tierra estará desnuda y será estéril, el aire quemará y el agua será fétida; la vida se marchitará porque el hombre agotará las riquezas del mundo. Y el hombre estará solo como un lobo en el odio de sí mismo.

Cuando empiece el año mil que sigue al año mil, las enfermedades del agua, del cielo y de la tierra atacarán al hombre y le amenazarán; querrá hacer nacer lo que ha destruido y proteger su entorno; tendrá miedo de los días futuros. Pero será demasiado tarde; el desierto devorará la tierra y el agua será cada vez más profunda, y algunos días se desbordará, llevándose todo por delante como un diluvio, y al día siguiente la tierra carecerá de ella y el aire consumirá los cuerpos más débiles.

Cuando empiece el año mil que sigue al año mil, el sol quemará la tierra; el aire ya no será velo que protege del fuego. No será más que una cortina agujereada y la luz ardiente consumirá las pieles y los ojos. El mar se alzará como agua enfurecida; las ciudades y las riberas quedarán inundadas y continentes enteros desaparecerán; los hombres se refugiarán en las alturas y olvidando lo ocurrido, iniciarán la reconstrucción.

Cuando empiece el año mil que sigue al año mil, los animales que Noé embarcó en su arca no serán, entre las manos del hombre, más que bestias transformadas según su voluntad; y, ¿quién se preocupará de su sufrimiento vital? El hombre habrá hecho de cada animal lo que habrá querido. Y habrá destruido numerosas especies. ¿En qué se habrá convertido el hombre que haya cambiado las leyes de la vida, que haya hecho del animal vivo pella de arcilla? ¿Será el igual de Dios o el hijo del diablo?

Aunque todo esto pinte mal, luego parece que mejora, porque parece que estas profecías son lo que está pasando ahora, y a continuación son lo que pasará o está pasando en parte (así lo entiendo yo)

Llegados plenamente al año mil que sigue al año mil, los caminos irán de una punta de la tierra y del cielo a la otra; los bosques serán de nuevo frondosos y los desiertos habrán sido irrigados; las aguas habrán vuelto a ser puras. La tierra será un jardín; el hombre velará sobre todo lo que vive; purificará lo que ha contaminado; así sentirá que toda esta tierra es su hogar, y será sabio y pensará en el mañana.


Llegados plenamente al año mil que sigue al año mil, el hombre sabrá que todos los seres vivos son portadores de luz y que son criaturas que deben ser respetadas; habrá construido las ciudades nuevas en el cielo, sobre la tierra y sobre el mar. Conservará en la memoria lo que fue y sabrá leer lo que será; ya no tendrá miedo de su propia muerte, pues en su vida habrá vivido muchas vidas y sabrá que la luz nunca se apagará.

Si quiere ahondar más en la persona de Juan de Jerusalén y en sus profecías, le insto que entre en el siguiente enlace, donde saqué esta información.



Y en la página oficial de Mundodesconocido

Espero que les haya gustado esta publicación, distinta a las anteriores.


Sin más desde mi blog...

Un Saludo y hasta otra entrada.

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